jueves, noviembre 22, 2007

Varela, Azocar y la banalización del mal

Del altercado entre la diputada Iris Varela y el periodista Gustavo Azócar, mucho se ha hablado en los medios tradicionales y en la blogosfera. Por supuesto, en ésta última, impera en muchos análisis la "equidistancia", que al parecer algunos confunden con "objetividad" pero que no son lo mismo ni suenan igual; en todo caso no quiero disertar sobre eso, por ahora.

Entre todas estas opiniones me ha llamado la atención el post de Domingo donde se plantea algo muy válido. Nos cuenta Domingo, a través de una experiencia, que si queremos superar la división absoluta que impide al más mínimo diálogo entre los bandos que conforman la política venezolana, debemos admitir en primer lugar la humanidad del otro; partiendo de allí podremos entender que el objetivo en la vida de quien tenemos enfrente no es jodernos la nuestra, y después de eso podrán tenderse puentes, etc. Pero también nos llama la atención para tratar de ver desde otra óptica a ese otro al conocer su vida y vivencias personales.

Sin embargo antes de criticar esta posición (que, repito, en principio me parece válida y acertada) creo que tengo que fijar mi posición sobre el incidente, porque pienso que ayudará a entender mi punto.

En primer lugar, en este preciso momento, la Asamblea Nacional debería estar despojando de su inmunidad parlamentaria a la diputada Iris Varela, para que pueda ser sometida a juicio por lesiones y agresión con agavillamiento y ventaja (solo faltó en "descampado").

Segundo, el periodista Azócar dice muy claramente en su libro sobre Varela (no recuerdo si en la introducción o en la contratapa) que se trata de una serie de libros para "desenmascarar" a algunos personajes del oficialismo (entre ellos Varela), lo cual traducido en román paladino significa que iba a excavar en la mierda, para buscar mierda, encontrar mierda y sacar a la luz mierda. ¿Periodismo de mierda? ¿El periodismo de mierda es malo de por sí?

En todo caso, el susodicho libro con el cual buscaba Azócar "desenmascarar" a Varela (*), contiene un capítulo dedicado a narrar como ésta perdió a su hijo, capítulo que, dentro del contexto del resto del libro, sin embargo muestra una faceta de la diputada que la hace ver más humana, una madre que ha perdido a su hijo. De hecho si hay algo que puede criticársele a ese capítulo es su narración neutral y hasta lejana (ajena). Casi parece un reportaje noticioso, de esos anodinos como se supone que deben ser, por aquello de la imparcialidad y objetividad. (Por supuesto, el autor entra en elcampo subjetivo cuando saca conclusiones sobre el impacto de ese hecho sobre la conducta de Varela.) En todo caso, lo que pueda tener de ofensivo el libro no está allí.

Pasemos ahora a la hipótesis de Domingo. ¿Nos sirve de algo, realmente, conocer la "faceta humana" del otro? No se, si vemos una foto de Stalin a los cinco años, con unos cachetes como para pellizcárselos, ¿eso nos servirá de algo a la hora de juzgar sus crímenes?

Hannah Arendt fue muy criticada en su oportunidad al describir a Adolf Eichmann, mientras era juzgado por crímenes de guerra, como una persona en apariencia normal; no era, en definitiva un demonio escapado del infierno, tenía esposa, hijos, los amaba y les tenía cariño; amaba a sus vecinos y, a lo mejor, ayudaba las viejecitas a cruzar la calle. Hizo todo lo que hizo en la Segunda Guerra Mundial porque se decía a sí mismo que cumplía tan solo su papel. Por otro lado, estaba luchando del lado de los buenos, ¿qué de malo podía estar haciendo?

Regresando al caso de Varela y Azócar, ¿alguien duda que no sean personas con capacidadd de amar, que hayan sufrido poco/mucho en la vida, que tengan sueños (así como cualquiera de nosotros)? Y eso, ¿les impide (nos impide) hacer daño?

La primera condición, o la más importante, para banalizar el mal y creer que no lo estamos cometiendo, es cosificar a los otros, convertirlos en objetos. Lenin acuñó la palabra "insectos"; Castro, "gusanos", y aquí en Venezuela, ¿por dónde vamos? Lacayos del Imperio, creo. ¿Y merecen los insectos/gusanos/lacayos compasión? Por supuesto que no. ¿Quién puede juzgarme por acabar con ellos?

Mirar una foto de Stalin a los cinco años no significa "aprehender" su naturaleza humana. Esa foto debe servirnos para entender que cualquiera de nosotros, cualquiera, puede terminar siendo un Stalin, así de fácil.




(*) Por ejemplo, en los primeros capítulos, algunos entrevistados le cuentan como la diputada mucho antes de montarse en el tren revolucionario, supuestamente, había sido, ¡horror de los horrores!, copeyana; y que antes de 1992, ella no tenía nada de revolucionaria como ella pretende hacer creer.

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7 comentarios:

Fernando dijo...

Si lo dicho por el periodista es falso, que esta señora lo demuestre, que presente una denuncia en los tribunales, que los controlan todos...que el libro tiene tiempo publicado y ahora es que viene a montar el Show.

FeathersMcGraw dijo...

Muy bien dicho Klaus, excelente comentario,

Saludos,

luis dijo...

132 me gusto mucho es la supuesta imparcialidad de la blogosfera, como si intentar ser parcial fuese un delito. ya muchos me lo han criticado, pero no voy a cer en hipocresia. para mi el azocar dijo un vulgar chisme, que es algo delicado, esta bien, ¿pero que chisme no es delicado? y ella tomo ese chisme, en el cual jamas hablo mal del niño.
ella actuo de esa manera, solo debido a que es una perra loca, que deberia estar en un siquiatrico, ya que es un peligro para la gente comun.
si fuese en el momento de leer el libro, hasta la podria comprender, y si se siente tan ofendida ¿a que se debio que no lo lleve a juicio?

KBULLA dijo...

Todo tiene un momento y un lugar. Y la verdad que pienso que el momento era ya bastante tardío, como para exigir que el derecho a réplica fuese inmediato.

Tengo entendido que la diputada se apareció en pleno programa de TV para exigir un derecho a réplica en forma inmediata, sobre lo que el periodista escribió en un libro que se encontraba en las librerías desde mediados del mes de junio (es decir, hace ya 5 meses) y que tal como subresticiamente lo dice Ud., amigo KLAUS MAYER, nadie lee más allá de la tapa o contraportada.

Entonces, eso de que 5 meses despúes de la aparición del libro en las librerías (previa promoción en programas radiales de corte político) aparezca la diputada promocionándolo indirectamente (gracias al show en vivo que personificó) pues de otra forma el libro estaba condenado a morir en el anonimato dentro de uno de esos remates de "todo a mitad de precio", pues la verdad es que a uno le entra una confusión tan, pero tan grande, que no sé que pensar de la posición patríoticamente constitucionalista (de la de 1999, y no de la "corrupta y putrefacta" del 61) por parte del trisoleado Baduel, por no citar a los ahora buenazos de Tascón e Ismael García.

Quien quiera ver la pobre calidad del libro, puede bajar el primer capítulo de aquí.

Saludos.

P.D.: Me llama la atención su sorpresa en torno a que la diputada Valera viniese de las juventudes copeyanas. Es bastante vox populi. De hecho, aparte de los militares que ocupan cargos en el gobierno ¿sabe Ud. de algún político chavista que no venga de ocupar algún puesto político en partidos de la IV, incluyendo al papá de Chávez?

Domingo dijo...

Me gusto como planteas el asunto y la conclusión a la que llegas.
Me gustó mucho tu Blog. Saludos

Lorenzo Albano F. dijo...

No me agrada lo que hizo Azocar. Pero seguramente existen maneras civilizadas de demostrar descontento y ninguna de ellas es darle una paliza al escritor.

En lo demas opino en manera parecida a ti. Lo que conviene es no olvidar que todos todos somos seres humanos, los mejores y los peores. Por tres razones:

La primera, es aleccionarse uno mismo. Que cosas horrendas podemos cometer cuando un minimo respeto de los derechos de los demas es desechado. La segunda es guiar y limitar nuestro comportamiento hacia cualquier otro ser humano. Hasta la peor persona posible amerita un minimo de humanidad en el tratamiento, y no solo por el bien de ella, sino por el de uno mismo. La tercera es que uno solo puede juzgar a otro como su par e igual, que no ha cometido ni cometera las acciones que juzga porque sabe que cosas NO se le hacen a una persona.

Elier dijo...

Klaus.
De los mejores post que he leido, una autentica disertación de lo bueno, lo malo y....lo feo. Ahi vamos, encontrandonos al acaso en la ruleta de la vida con la impresión gaboetica de que nada ha cambiado y que la historia se repite. Fuerte abrazo